El branding es el proceso de construcción de una marca. Para ello es necesario definir una estrategia, un Positioning, para gestionar los activos vinculados, ya sea de manera directa o indirecta, a un nombre comercial y su correspondiente logotipo o símbolo.


martes, 23 de diciembre de 2008

Elle y la Marca España


¡Que gran noticia!
¡Enhorabuena a la revista Elle! El primer número del 2009 se titula “ESPAÑA UNA BUENA MARCA” y la dedica a los famosos que contribuyen a llevarnos “tan lejos, tan arriba, hasta lo más alto de nuestro orgullo y por contagiarnos al resto de los españoles” (SIC).
La revista reapsa a 44 nombres de nuestra élite social y cultural, desde Antonio Banderas a Soraya Sáez de Santamaría, pasando por Ainoa Arteta, Iker Casillas, Pau Gasol, Rafa Nadal, Montserrat Caballé, Alberto Contador, Luís Rojas Marcos. Hay que decir que se les han olvidado algunos, Fernando Alonso ó Placido Domingo ó Raúl; mucho más famosos que varios de los mencionados.
También se podría decir que la opinión de alguien relacionado con lo económico y/o empresarial hubiera venido bien para darle un enfoque más pragmático. La fama de estas personas además de “llenarnos de orgullo” debería contribuir a mejorar el aprecio global de “lo Español”, incluyendo producto y servicios.
Sin duda la sociedad civil, es decir los ciudadanos, es uno de los agentes más importantes de la marca país. Desde los más renombrados a los anónimos, todos y cada uno de los nacidos o no aquí, que habitamos en este maravilloso país.
Llevo años diciéndolo y sigo convenido, la gente es nuestro atributo más diferenciador. Tendríamos que utilizarlo como el concepto de posicionamiento estratégico. Lo dicen los estudios que se han publicado, los españoles somos los mejor percibidos en todo lo relacionado con inteligencia emocional. Somos los más afectuosos, simpáticos, generosos, apasionados (tal vez esto nos lo disputen los italianos), imaginativos, colaboradores, etc., etc., siempre en lo positivo.
España es el país europeo con la mejor gente en todo lo relacionado con la convivencia. La personal y la profesional. Tal vez por eso en las encuestas del Finantial Times cuando la preguntan a los ingleses en que país les gustaría vivir España aparece en primer lugar.
Realmente es una lástima que el Sr. Rodriguez Zapatero, y su equipo, no se hayan tomado un poquito en serio este asunto de la marca país. Nos estamos diluyendo. 36 embajadas de la Generalitat de Cataluña, 15 oficinas de Extenda de la junta de Andalucía, 28 del IVEX Valenciano, y así cada comunidad tratando de promoverse como si no fuera española. ¡Un desastre!
Menos mal que, hasta ahora (excepción hecha de D. José Carreras que en el último campeonato de fútbol de Alemania dijo que como “su país” estaba en medio le daba igual, Francia que España) a ninguno de nuestros famosos le ha dado por hablar de su comunidad.
Es gratificante oír a Pau Gasol ó a Pep Guardiola hablar de que su selección es la española o a Rafa Nadal envolviéndose en la bandera Roji Gualda.
Sin ninguna duda todos construyen marca.
El problema es que nadie les explica como hacerlo mejor, ni como sacar provecho más allá de los propios triunfos deportivos, ni, tampoco como coordinarse para generar sinergia. Otra vez la falta de un “Guardián de la Marca” que fije objetivos y marque pautas.
Con toda la buena intención, que hay que aplaudir, a ELLE le ha faltado esto.
No recuerdo quien lo escribió o lo dijo, algún filosofo griego o tal vez Ulises en la Ilíada o la Odisea: “Si no sabes donde vas ningún viento te lleva”.

La Bruja de Oro/ La Bruixa D´Or, "manque pierda"


La Bruixa D' Or, sin ninguna duda uno de los casos más extraordinarios de posicionamiento en España. Siendo verdad que tiene cosas mejorables y oportunidades aprovechables, La Bruja de Oro es más que singular, es “Única”. Se puede decir que ha “reinventado” la forma de vender lotería con las nuevas tecnologías y lo ha hecho mejor que nadie.
Ninguna otra administración es renombrada en toda España, y muchos países del extranjero, como lo es “La Bruixa” ó “La Bruja de Oro”.
Fue la primera administración que más allá de ser un número ha creado una marca de verdad. Y desde sus inicios ese ha sido el objetivo.
Sabemos que el “Apoderado en la Tierra” de la Bruja mágica, D. Xavier Gabriel, es un lector habitual de nuestros libros, incluso nos consultó hace unos años; es indiscutible su habilidad y su inteligencia. Ha hecho lo que nadie. Sin fabricar nada y vendiendo un producto absolutamente estándar ha sabido agregarle valor, incorporando el “beneficio” fundamental que todos los compradores de lotería queremos alcanzar: ilusión.
Ayer no le tocó ni el gordo ni ningún premio importante. Pero esto más que un inconveniente será una ventaja. Agotará todos los números que tenga para “El Niño”. Está claro, si no le toca en Navidad tiene que tocarle en Reyes.
Pocos, probablemente solo los agraciados, recuerdan hoy donde cayó “el gordo” el año pasado. Y pocos recordarán el año que viene al restaurante “Gary” de Soria que ayer fue la estrella.
Pero a todos, o a la gran mayoría, nos gustaría tener un número de La Bruja de Oro para la próxima Navidad.
Realmente un fenómeno digno de estudio…

martes, 16 de diciembre de 2008

"La crisis y los Ilusos". Publicado en el Diario Expasión el 16 de Diciembre de 2008

¡España está en crisis! Hasta el gobierno, que lo negaba, lo admite ahora.
Si leemos la prensa internacional parece que se trata de una “crisis financiera global”, consecuencia de las famosas “subprimes”. Pero si España tiene el sistema bancario más saneado del mundo y las “subprimes” no nos afectan tanto, ¿hay crisis o no?
Lo que está claro es que algo, no muy bueno, está ocurriendo. El paro aumenta mucho y la actividad empresarial ha caído de forma muy notable. Más que crisis, que en el día a día empresarial es una constante, se trata de una catástrofe, “suceso infausto que altera gravemente el orden regular de las cosas” (sic. Dicc. RAE). No hay que ser muy avispado para entender que la nuestra, es una “catástrofe empresarial” que estaba anunciada. Lo que generaba actividad e intercambio ha dejado de hacerlo y se ha creado un círculo vicioso que agraba lo financiero. Si no hay actividad no hay dinero y sin dinero no se pagan las hipotecas. El problema fundamental nos viene de la caída de construcción en la que se basaba el crecimiento de este país. Representaba casi el diez por ciento del PIB y el trece de la población activa, unos 2,6 millones de trabajadores. Un número que coincide bastante con las cifras de paro que se manejan. Estamos “saturados” de construcción, hay que hacer otras cosas.
Y aquí aparecen los ilusos. Ilusos por partida doble, porque unos son propensos a ilusionarse y otros a dejarse engañar. ¿Qué es eso de que para mejorar la actividad empresarial nos vamos a aplicar en el I+D y, rápidamente, seremos un país tecnológico? Los japoneses, mucho más hormiguitas que nosotros, comenzaron imitando y tardaron casi cuarenta años en ser tecnológicos. Los españoles puede que seamos muy listos; pero no deberíamos ser ilusos. Si casi el setenta por ciento de nuestro PIB proviene del sector servicios, si sólo menos del seis por ciento de nuestras exportaciones lleva algún elemento de alta tecnología y si España es el único país de la OCDE que gasta cada año lo mismo en lotería que en I+D, es realmente ilusorio creer que vamos a cambiar de la noche a la mañana por “imperativo legal”. ¡Ah! y además, ilusos por pensar que el resto del mundo se lo va a creer sólo porque lo digamos , que van a aceptar que España ha dejado de ser un país de lúdico y divertido y que van a venir corriendo a comprar los chips que hagamos. Doblemente ilusos otra vez.
Lo que hay que hacer es un plan estratégico eficaz para salir al mundo a vender aquello que hacemos mejor y compensar la caída interna de la actividad. Estratégico quiere decir con un objetivo de largo plazo que empiece a generar ingresos a corto. Lo primero sería hacer la lista de aquellos sectores en los que tengamos ventajas objetivas frente a nuestros competidores. Es decir en aquellas actividades en la que nuestra cuota de mercado o nuestras empresas destaquen realmente a nivel global. Eso sí, eligiendo de forma más inteligente los mercados objetivo. Hay que ir a vender allí donde los clientes potenciales tengan poder adquisitivo. Es inadmisible que siendo la octava potencia económica estemos en el puesto 41º como proveedor de la primera, que es EE.UU. En el ranking de exportadores de productos ocupamos el puesto 18º; pero si quitamos sólo las exportaciones de automóviles, en manos de multinacionales, caeríamos muy cerca del puesto 30º.
Está claro, lo que hace falta; es mejorar nuestra competitividad internacional. Pero la eficacia operativa; buenos productos y servicios a los precios adecuados y bien distribuidos, siendo absolutamente necesaria, no es suficiente.
Hay que trabajar para ser percibidos como mejores que la competencia. Este es el verdadero problema de la competitividad internacional española. La imagen de España, en lo empresarial, no está en línea con sus datos macroeconómicos. Puede que en PIB estemos entre los TOP 10, que en inversiones internacionales seamos el sexto, que lo invertido en Latinoamérica sea más que el PIB anual de Argentina; pero en todos los rankings basados en percepciones de líderes de opinión nos caemos a los puestos treinta.
En un mundo en el que la tecnología está al alcance de todos, la competitividad no se consigue solo con ofrecer unos buenos productos o servicios. Hay algo que hoy es aún más importante, es el valor que los clientes asignan a la “marca”. Y la “Marca España” es débil. Se percibe por debajo de su realidad, los clientes la infravaloran. Pero ¿quién es responsable de que esto sea así? Sin duda un entorno hipercompetitivo; pero también nosotros somos responsables. Nunca nos ocupamos como es debido, ni en lo político ni en lo empresarial, de construir una imagen internacional “atractiva”. Así nos va…
Así que lo segundo, después de hacer la lista, es diseñar un plan global de posicionamiento estratégico e ingeniería de marca para el “Made in Spain”, o como se dice ahora “Made by Spain”, y ponerlo en marcha.
Y ahora lo más grave. ¿Quién se podría ocupar de esto? ¡Esta es la gran cuestión! Quién, con voluntad, capacidad y autoridad suficiente podría ponerse la gorra del “guardián” de la “Marca España”. Uno de los “acudits” más simpáticos del cuenta chistes Eugenio, q.e.p.d., terminaba diciendo; “¿Hay alguien?”…
Raúl Peralba Fortuny-Presidente- POSITIONING SYSTEMS
http://www.expansion.com/2008/12/09/edicion_impresa/1228851908.html