El branding es el proceso de construcción de una marca. Para ello es necesario definir una estrategia, un Positioning, para gestionar los activos vinculados, ya sea de manera directa o indirecta, a un nombre comercial y su correspondiente logotipo o símbolo.


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lunes, 12 de septiembre de 2011

Artículo "Más Marca España" por Raúl Peralba, editado en la revista APD Julio /Agosto 2011

Como dicen los italianos, “una corda al colo incrementa la capacitá de concentraccione”. Estamos con la cuerda al cuello; necesitamos mucha concentración para salir de este lío. Tenemos que vender más fuera para compensar la caída interna de actividad. Nos hace falta un nuevo modelo de largo plazo; pero también acciones concretas de corto que generen ingresos lo más rápido posible.
En un mundo de hipercompetencia, cambio y crisis, para vender más tenemos que ser más atractivos que nuestros competidores. Este es el problema. En datos objetivos estamos entre los TOP 10 o 15, pero en los rankings que miden la imagen que los líderes de opinión tienen de nosotros estamos muy atrás. Somos buenos; aunque no tan atractivos. Entre 2003 y 2010 hemos caído desde el puesto 23 al 42 en la percepción de Competividad Internacional que se publica en Davos. ¡Un desastre!
Para competir no es suficiente con buenos productos o servicios. Hace falta algo más, es el valor de la “marca”. Y la “Marca España” es débil. Se percibe por debajo de su realidad.
La “marca país” o “lugar” es un concepto que determina la capacidad de ese país para influir en el contexto global. La imagen internacional tiene mucho que ver con la posición de poder económico del país en el mundo, pero también del institucional, político, cultural y social.
Nuestras posibilidades volver a la senda del crecimiento y la capacidad decisión dependen de una mejora esencial en los niveles de competitividad, para lograrlo tenemos que trabajar en una “Marca España” potente, será clave fundamental.
El modelo de desarrollo apalancado en “el ladrillo y un turismo masivo” no ha sido el bueno. Pero la cuestión no se resuelve sólo con mayor productividad y planes idealistas de “I+D”, la competitividad de un país es mucho más.
En un mundo con una tecnología al alcance de todos, es necesario producir buenos productos y mejorar las percepciones en la mente de los clientes. Ese es el problema de España. La imagen de un país, no es la realidad misma sino la forma en que esa realidad es percibida por quienes reciben información. Un desfase que urge corregir.
Nunca hemos comunicado bien nuestras ventajas para construir marca. Y en un mundo en el que sobran las ofertas, quien tiene el problema es quien ofrece y no quienes demandan, que siempre pueden comprar en otro sitio.
Para corregir el desequilibrio se necesita una estrategia de comunicación que respete las percepciones de los clientes y ponga en evidencia aquellos aspectos más positivos al mismo tiempo que disimule los negativos de la “Marca España”.
Desde luego no se arreglará con campañas masivas y costosas con ideas esotéricas que no encajen en la mente de compradores y prescriptores de otros mercados. Las mentes no cambian “por decreto”, hay que “convencerlas” a partir de lo que ya hay en ellas, y lo que hay sobre España necesita un reajuste, un “reposicionamiento”. Necesitamos concentración, habilidad y mucha coherencia.
Este ha sido un país de acciones de promoción internacional desordenadas, buscando retorno inmediato y de “cada uno por su lado”. Tal vez lo único que se ha internacionalizado bien es el turismo. El resultado está a la vista. La gente de TurEspaña mantiene la coherencia desde hace muchos años y trabaja con habilidad. Es verdad que más que su “I need Spain” sería mejor una frase con un beneficio claro para los visitantes. No es un concepto estratégico es un eslogan, probablemente resultado de una decisión política más que técnica. Afortunadamente los técnicos lo compensan con gran habilidad y eficacia. El turismo puede ser el sector en el que apalancar la “Marca España”. Hay que aprovechar a los 60 millones de personas que nos visitan para hablarles de lo buenos que somos y lo buenos que son nuestros productos, servicios, inversiones y talento. Es como si un gran número de clientes potenciales y promotores vinieran a tomar café a la cafetería de nuestras oficinas, al menos habría que darles un folletito de la empresa y sus productos…
Lo más urgente es generar ingresos lo antes posible. Luego, con la tesorería saneada podremos comenzar a pensar en el largo plazo.




(*) Extracto de la “Introducción” AL libro El Posicionamiento de la “Marca España” y la competitividad internacional (Editorial Pirámide-Presentación 15 de Mayo 2010)































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martes, 18 de enero de 2011

Reposicionamiento de la “Marca España” y las tres “Ces”, por Raul Peralba y Jack Trout


Desde que en 1969 Jack Trout publicara su artículo sobre “posicionamiento”, este concepto ha demostrado ser, en manos de quienes realmente lo han entendido, la estrategia más eficaz en entornos tan competitivos como los que nos ha tocado vivir. Desde productos de consumo a los de alta tecnología, servicios intensivos en mano de obra a los de alta cualificación profesional, del turismo a las inversiones internacionales y al comercio global; pasando por la política o las instituciones religiosas. Todos quienes tratan de atraer compradores, votantes o creyentes necesitan ser más atractivos que sus competidores. Para ello, además de garantizar la eficacia operativa de lo que hacen u ofrecen están obligados a ser percibidos como “mejores que los demás”. Así de simple, eso es el posicionamiento.
Pero hay una forma de aplicarlo que ha estado implícita siempre. Es el reposicionamiento. Ahora, es el momento de hacer un análisis mucho más profundo para entender su verdadero alcance y utilidad. Las razones que justifican su necesidad son tres: Competencia, Cambio y Crisis, las tres “Ces”.
Antes la competencia era local y relativamente controlable, ahora es global, dura 24 horas y es asimétrica, puede aparecer en cualquier momento, desde cualquier parte y bajo cualquier forma.
Además, hay que vivir en un “cambio” permanente y de vértigo. Para asegurar “el negocio”, hay que aprender a ajustar las percepciones que los clientes tienen sobre nosotros para adaptarnos a este cambio tan amenazador.
La “C” más reciente es la “crisis”. De repente todo el mundo tiene que adaptar sus planes a un entorno que sólo se puede describir como terrorífico. Ahora es el reposicionamiento el que hace falta. En otras palabras, hay que ajustar nuestras percepciones en la mente de los clientes para comunicar valor, más valor que nuestros competidores, de acuerdo a nuevas referencias y baremos.
La victoria, y su compañero el éxito, consiste en ganarle la partida a unos competidores internacionales muy fuertes, muy duros y tan “desesperados” como nosotros. La globalización ha cambiado el orden mundial al que estábamos acostumbrados y la economía, los negocios y, también, la influencia política se basan en unas reglas nuevas que son las que condicionan la partida. Las empresas y los países que tienen éxito en este nuevo entorno han puesto en marcha estrategias eficaces que les han permitido enfrentarse y adelantar a sus competidores. Precisamente el “reposicionamiento” es la estrategia para un mundo de super-hiper-Competencia, Cambio y Crisis. Quien no lo vea y se adapte tendrá graves problemas. Nosotros los tenemos.
¿Qué ha hecho España al respecto? ¡Nada! ¿Cuáles son las medidas para fomentar la internacionalización de empresas o sectores? ¡Ninguna! ¿Quién reflexiona para aprovechar el potencial de negocio de los países que no han parado de crecer o que vuelve a hacerlo? Parece que nadie…
Si España está estancada, hay que ir a buscar “el dinero” allí donde lo haya, en los mercados con capacidad de compra, países emergentes y los ricos de toda la vida que se están recuperando.
Lamentablemente en España hemos dado poca importancia a temas estratégicos. Hemos estado más preocupados por “la peseta de hoy, que por el duro de mañana”. Es decir nos hemos dedicado mucho más a vender y cobrar que a invertir, esperar y crear activos intangibles, como son las marcas. Ese error nos está costando muy caro. Alemania está creciendo al 3,6% gracias a la exportación. ¿Por qué? Su marca país es realmente potente y se soporta en marcas muy potentes, desde la A (Audi) a la Z (ZT, fabricante de cajas de cambios) que crean un círculo virtuoso.
España, por el contrario, acaba de diluir lo único destacable de su marca país, la transición y el milagro económico consecuencia de esa “apertura” mental que muchos creían que habíamos logrado. Seamos francos, a pesar de creernos cosmopolitas, somos bastante provincianos. Y los primeros, salvo honrosas excepciones, nuestros líderes políticos y empresariales. Por un lado, hemos dedicado, salvo en turismo, muy pocas energías a crear ese intangible tan importante que es la “Marca España”. Y cuando comenzábamos a “ser algo” vienen los políticos a “reinventar la pólvora” y diluyen lo que se había hecho desde 1975, incluso un poco antes. En estos años de bonanza han sido varias las empresas españolas que ocuparon posiciones notorias en sus sectores a nivel global. Marcas españolas que son líderes en sus sectores, disimulan o no presumen de su origen español. El nuestro es un círculo vicioso, lo contrario que en Alemania.
Asi, ahora más que hablar de posicionar la “Marca España” donde no nos conocen, tendríamos antes que reposicionarla allí donde ya nos conocen, a ver si logramos “pescar” algo.
Sino no lo entendemos con las tres “C” en plena ebullición, el futuro será muy duro e incierto.
Jack Trout & Raúl Peralba

viernes, 12 de noviembre de 2010

El Papa promocionó España el triple que MIchelle Obama











El Papa promocionó España el triple que Michelle Obama.
Nuestro amigo y socio en Galicia, Paco Álvarez Fortes, nos ha avisado de un artículo publicado en el diario de negocios Expansión en el que se daban datos sobre el impacto en medios de la visita del Papa Benedicto XVI a España. En el artículo anterior hablé de una oportunidad perdida, ahora es interesante ver cuanto ha sido la pérdida.
Según ha cuantificado la empresa de seguimiento de medios Kantar Media (http://www.kantarmedia.es/), además de los 60 millones de euros directos que se estima ha dejado la visita en Barcelona y Santiago de Compostela, se han generado 6.026 noticias en el mundo, con un valor económico equivalente de unos 66,6 millones de euros. Esto entre el 29 octubre y el 8 de noviembre. Fueron más de 300 medios de todo el mundo los que se acreditaron en Santiago de Compostela y Barcelona para cubrir el viaje.
En prensa el Papa contó con 3.567 noticias, en TV 1.269 noticias y en la radio 1.190. En el plano económico, el viaje obtuvo un mayor “ahorro” en la TV, que se estima en 38 millones, mientras que en los diarios fue de 17,2. Y, sólo la presentación de la basílica de la Sagrada Familia, tuvo un seguimiento por 150 millones de personas de todo el mundo.
Es decir, lograr una promoción mediática equivalente para los lugares visitados por el Papa habría que haber invertido esos 66,6 millones.
Es interesante saber que, según Kantar Media, la visita de Benedicto XVI ha triplicado el impacto que tuvo el viaje de Michelle Obama, y su hija Sasha, a Marbella y Mallorca, que generó 1.423 noticias, unos 20 millones de euros en publicidad o RR.PP.
En cualquier caso no está tan claro cual de las dos visitas habrá sido más beneficiosa para la promoción del turismo; que es, en estos casos, el más beneficiado. Las vacaciones de Michelle y Sasha fueron una bendición para el turismo de la Costa del Sol y de Mallorca, visitando a los Reyes, porque ellas mismas fueron el reclamo de los anuncios. Ellas eran las que estaban de turismo y por tanto fueron las que preconizaron los dos destinos turísticos. En todas las noticias, de forma directa o indirecta, se hablaba de las ventajas del lugar para ir a pasar unos días.
No es el caso del Papa ya que, que se sepa, nadie se ocupó de “hacer publicidad”. Aquí hubiera hecho falta lo que decía en el artículo anterior, “alguien” que se hubiera ocupado de incluir “avisitos”. Referencias a otros monumentos religiosos o laicos en España para atraer visitantes. ¡Otra oportunidad perdida!!!!!!!! Aunque igual se le ocurre algo a los de TourSpain, que son muy listos, y vinculan al Papa con su “I need Spain”…
Para tener una referencia concreta de lo que hablamos 66,6 millones de Euros es algo más de la mitad de lo invertido en todo el 2009 por Telefónica (el primer anunciante) en publicidad sólo en España. Y algo más que lo invertido en ese año por el séptimo anunciante en nuestro país, Danone.
Está claro para un país como el nuestro y su salida de la crisis, ese “guardián de la Marca España” ya no es crucial, ¡es vital!!!!!!!!!!!!!!!

jueves, 1 de julio de 2010

La Roja si o no. Por Raul Peralba


Realmente los españoles somos complicados. Creo que una definición que anda por allí de los argentinos nos encaja como anillo al dedo: “para cada solución siempre podemos inventar tres problemas.

“La roja” es un referente, desde el punto de vista objetivo y aséptico, “corto, simple y bien descriptivo”. Lo que ocurre es que nos aflora uno de los problemas congénitos que no terminamos de quitarnos de encima. Aquello de “rojos” y “nacionales” o azules”.
¡Por favor! Setenta años después dejémonos de susceptibilidades y prejuicios. Justo después de la guerra civil la sombrerería Brave de la calle Montera 6 en Madrid se hinchó a vender sombreros con un anuncio que decía “Los rojos no usaban sobreros”. Pero eso pasó y hay que abrir la mente a la época.

Primero: ¿qué problema hay? ¿No van de rojo? Pues “la roja” y no pasa nada. El rojo es un color que tiene que ver con lo español, si, si con lo español. Pasión, toros, sangre en las venas. Por favor sacudámonos los complejos.
Los italianos ya son conocidos como la Squadra Azzurra, por tanto el azul hay que olvidarlo. Además tiene poco que ver con España.
Los “seds” son los del Liverpool.
A mi me gusta “la roja”, es muy diferenciador.

Segundo: Los susceptibles y prejuiciosos y para los que siempre inventan problemas; que no se preocupen. Puede que haya algunos que quieren llamarla "la roja” para no mencionar a España. Pues esos lo tienen muy crudo. En todas las crónicas del mundial se habla de “The Spanish Team”. Incluso (ver artículos anteriores) cuando se habla en medios internacionales del Barcelona, si el Barça, la referencia es también “The Spanish team”. Y quieran o no algunos de sus directivos y simpatizantes, cuando el Barça gana, gana España. Si, Si ¡España!
Esto no es más que otro problema “hispano-español”, una masturbación mental que a lo único que conduce es a dividir y no a integrar.

Por favor; pensemos en global y dejos de ser, como dicen los andaluces, unos “mea poquito…”